Sección dedicada la importancia del sueño en el bienestar general y sus consecuencias.
Adultos: 7-9 horas; adolescentes: 8-10 horas; niños: 9-12 horas según edad.
Conjunto de hábitos, como mantener horarios regulares y reducir pantallas antes de dormir.
Habitación oscura, fresca y silenciosa, con colchón y almohadas cómodas.
Regula el reloj biológico y mejora la calidad del sueño.
Actividad regular mejora el sueño, evita ejercicios intensos justo antes de acostarse.
Evitar comidas pesadas y cafeína en las horas previas para facilitar la conciliación.
Limitar exposición a pantallas al menos 1 hora antes de dormir para mejorar melatonina.
Dificultad para iniciar o mantener el sueño, con impacto diurno.
Higiene del sueño, terapia cognitivo-conductual y, en algunos casos, medicación.
Siestas cortas (<30 min) pueden refrescar, pero evítalas tarde para no alterar la noche.
Malas rutinas de sueño pueden aumentar ansiedad y riesgo de depresión.
Si los problemas de sueño persisten más de 3 semanas o afectan tu vida diaria.
Un buen descanso es fundamental para la salud física y mental. Prioriza hábitos que promuevan un sueño reparador.